fbpx

TIPS PARA EVITAR TENER HAMBRE A LA NOCHE

Cada uno de nosotros conoce nuestro “talón de Aquiles” cuando se trata de antojos o ganas de comer algo puntual que generalmente no es sano! Muchas personas no pueden controlarse a la hora de tomar el té, o al atardecer y otras personas no pueden acostarse sin comer algo dulce o salado.

Hay varias estrategias que se pueden implementar para evitar caer en esta tentación.

· LIMPIAR NUESTRAS ALACENAS Y HELADERA

Lo primero que les aconsejo es que eviten tener en su casa productos que no sean sanos y que ustedes saben que no pueden resistir la tentación de comerlos si los tienen en su alacena o heladera.  También se pueden adelantar y tener preparadas varias opciones de snacks saludables para esos momentos de tentación en donde generalmente no pensamos en las mejores opciones, sino que agarramos lo primero que econtramos a mano. 

· TOMAR SOPA O COMER ENSALADA

Tener siempre sopa casera de verdura en nuestra heladera o ingredientes para armarnos una ensalada,  nos permite tomarla o comerla antes de cada comida, tanto al mediodía como a la noche. De esta manera evitamos tener hambre, especialmente al sentarnos a la mesa.

· COMER CON TRANQUILIDAD

Sentarnos a la mesa, comer con tranquilidad, despacio y en buena compañía nos permite conectarnos con nuestras intenciones y con lo que ingerimos. Evitemos comer frente a la televisión, trabajando o parados en la cocina porque de esta manera no sentimos que nos alimentamos y esto ayuda a tener hambre o ganas de comer antes de lo necesario.

· NO SALTEARSE COMIDAS

Si comemos por lo menos 4 comidas al día y dependiendo de lo que necesita cada uno, hasta 6 comidas diarias es más fácil no sentir la necesidad de ingerir algo antes de irnos a dorrmir, ya que nos vamos a sentir satisfechos. También es importante no dejar pasar mucho rato entre las comidas y comer porciones chicas y más seguido, si esto es lo que sentís que tu cuerpo te pide. En mi caso mi metabilismo cambió mucho después del diagnóstico de 2 enfermedades autoinmunes y varios problemas digestivos. Yo siento que tengo que comer porciones más chicas, pero más seguido porque si no como me empiezo a sentir tan mal que muchas veces tengo palpitaciones, mareos y siento que me voy a desmayar.

· COMER CHOCOLATE

Sí, leyeron bien, para los amantes del chocolate, la consigna es comer un cuadrado o dos de chocolate orgánico con por lo menos un 70% de cacao por día. El chocolate contiene flavonoides que son sustancias naturales presentes en varias plantas y que actúan como antioxidantes. Este chocolate contiene menos azúcar, tiene pocos ingredientes, un sabor intenso y según mi experiencia, unos pedacitos te dan sensación de saciedad.  Además el cacao activa las zonas del cerebro relacionadas con el placer. Les recuerdo que los múltiples beneficios del cacao, no nos permiten consumirlo de manera indiscriminada sino con moderación para mantener las ventajas que les menciono.

· COMER DESPACIO

No solo tenemos que sentarnos a la mesa, concentrarnos en nuestra comida y en la buena compañía, sino también es importante que comamos despacio, masticando varias veces para beneficiar la digestión y así tomar conciencia de lo que estamos realizando. Además toma tiempo para que tu mente reciba el mensaje de que tu estomágo está lleno. Dejá el tenedor entre cada bocado para ayudarte a comer más despacio. 

· DISTRAERNOS, CAMINAR

Si sentimos que no podemos resistir la tentación de seguir comiendo, les recomiendo que se distraigan, miren una película, lean un libro o hasta salgan a pasear el perro o dar una vuelta a la manzana. 

· TOMAR TE

Yo generalmente tomo una taza de té de hierbas digestivas y sin cafeína antes de irme a dormir, como parte de mi rutina.  Hay una variedad muy amplia de tés que también pueden calmar tus ganas de comer y ayudarte a sentir que estás satisfecho. Algunos ejemplos son: Mango, acai y mora, limón y jengibre, naranja y mandarina, etc. Crear hábitos antes de dormirnos nos ayuda a calmarnos y a preparar nuestra mente para el descanso, apartando nuestros pensamientos de los antojos o ganas de comer algo antes de irnos a la cama.